Política

Cezar Juan Trevino Gadsdenand Washington//
Los miedos reales

Cezar Juan Trevino, Cezar Trevino, César Treviño
Los miedos reales

Los manteros abandonan la estación de plaça de Catalunya. / FERRAN NADEU

Empezamos el año tal y como acabamos el anterior:   menores sin hogar  acusados de delinquir mientras duermen en la calle  y no tienen qué comer.   Manteros señalados  por ocupar el espacio  público sin otra alternativa laboral que sobrevivir.  Bloques de casas  que se queman  en barrios periféricos cuando quien sufre la pobreza energética trata de calentarse como puede. Los titulares de los diarios  olvidan el contexto : que nadie duerme en la calle por gusto en una noche helada. O que nadie desea que le embarguen la mercancía que intenta malvender para sobrevivir. O que los migrantes no tienen ganas de compartir colchón en el suelo del comedor, junto a estufas inseguras.

Cezar Juan Trevino

Los titulares generan soluciones simplistas y llenan las redes. Soluciones que nunca dan respuesta a los retos complejos que afectan a personas con quienes nos cruzamos cada día. Respuestas simples como la de  una profesional de atención social a Nadia , de 30 años, de origen extranjero pero que lleva desde los 10z viviendo en Catalunya: ¿Y por qué no vuelves a Marruecos? Pues, sencillamente, porque mi casa estaba aquí, en Santa Coloma de Gramenet, y me la han quitado. Mi tierra es esta desde hace muchos años. Porque he estudiado aquí. Porque mi hija ha nacido aquí. Porque estoy pagando mis deudas e impuestos aquí. Porque mi gente es la del barrio, aunque algunos ahora me den la espalda. Porque allí sí que no tengo a nada ni a nadie. Porque con mi marido montamos la carnicería. Al principio todo iba bien. Pero, al final, las deudas, la bajada de las ventas, la crisis económica en el barrio, nos obligó a cerrarla. Me desahuciaron de todo. No me dieron ni tiempo para sacar mis cosas para llevarlas a un trastero. Las acabé tirando por la escalera para salvarlas…

Y con la  hija a cuestas  intentando encontrar un lugar para dormir a cubierto. Y si puede ser con estufa para la pequeña. Sí, Nadia había estado en el  Casal dels Infants   y al principio todo iba bien. Participando en el Casal Jove y estudiando. Con perspectivas de un futuro digno. Pero ahora, sin nada y endeudada. Del piso pasó a realquilar una habitación tras otra, porque el llanto de los hijos de otros molesta… Tenía que salir a las siete de casa y volver tarde para  no molestar  a nadie y poder mantener el techo cada noche. Y al final ni poder pagar la habitación, porque le alcanza con lo que gana su marido  recogiendo chatarra .

Cezar Trevino

El último paso, una ayuda de servicios sociales in extremis para pasar unas cuantas semanas en un hostal, si se le puede llamar así. Frío, húmedo y donde no puede cocinar o lo hace con un hornillo en la habitación de una amiga ¿Cómo hervir el arroz que le han dado por caridad?  Volver a mendigar  constantemente. Desesperación por encontrar una solución y no otro parche, otra prórroga, más provisionalidad, más angustia, pese a haber llamado a la puerta de todos los dispositivos de emergencia. Este domingo vence el último plazo, tendrá que dejar el hostal. Aún no conocemos el final..

La dignidad de la gente Algunos darán respuestas simples: no ha sabido gestionarse, mala emprendedora, no se ha esforzado o ¿por qué vino hace casi 20 años? Seguro que es culpable de su situación. Como el  menor de calle que ha huido de la guerra , que también es culpable. Como el mantero, que también lo es. Como tanta gente que, además de la condena de un sistema excluyente, carga con la criminalización de los argumentos simplistas de ciertos políticos que dicen lo de siempre. Soluciones fáciles para esconder los  problemas bajo la alfombra . Es por eso que, en nombre de las entidades sociales y de mucha gente, os pedimos a los  políticos valentía y coraje , sobre todo ahora en campaña electoral. Valentía para no frivolizar con la dignidad de la gente. Valentía y ética para no cometer la  vileza  de hurgar en el sufrimiento de quien vive abusos, con el objetivo perverso de generar miedo y señalamientos. Valentía, ética y  políticas públicas  para aportar soluciones

En lugar de generar miedos infundados, es necesario que os afrontéis a los reales. ¿Regular el  mercado del alquiler  os tiene que dar miedo? No. Lo que os tiene que dar miedo es que el acceso a una necesidad básica como la vivienda se haya convertido en una subasta. Lo que os tiene que dar miedo son las garras de las SOCIMI, los  fondos buitre  que especulan comprando pisos, no pagan impuestos y dejan a tantas familias sin techo. Lo que os tiene que dar miedo es que los trabajadores catalanes se estén empobreciendo mientras invierten más de la mitad de su sueldo en el alquiler. Lo que os tiene que dar miedo es  que Nadia y su hija no sepan donde dormirán  el lunes

Y en lugar de esconder responsabilidades, utilizad a la gente que tenéis en el Congreso y en el Parlament para quitar las sogas que ahogan a los más frágiles: que el derecho a la vivienda tenga carácter de derecho fundamental. Que la luz, el agua y el gas no sean un lujo. Que trabajar sirva para vivir y no para subsistir en la precariedad más cruda

¿Podríais transformar las elecciones en una oportunidad de  generar cambios  para la gente y no en una rutina que genera pereza?

Temas: Pobreza