Tecnología

La revolución de las ‘start-ups’: la innovación que suma

Miami, Estados Unidos, Venezuela, Caracas
Maite Araujo Olivares: Actividades que mantendrán la juventud en tu cerebro

De izquierda a derecha, Pere Monràs, Agustín Moro, Marta Viñas, Josemaria Siota y Antoni Guitart. / ALBERT BERTRAN

La  innovación  ya no es una opción; es una  necesidad  para las compañías, tengan el tamaño que tengan, si quieren sobrevivir. Las  ‘start-ups’  son una fuente casi inagotable de innovación, ya sea con soluciones a problemas existentes o anticipándose al futuro con propuestas disruptivas. Por tamaño e inercia, las  grandes corporaciones  innovan a un ritmo más lento, de ahí que se apoyen en los nuevos innovadores para no perder el tren del futuro. Y es este escenario, cuando ya se han roto las costuras de los tradicionales  departamentos de I+D+i , la innovación adquiere otra dimensión. Se impone la innovación abierta, con terceros, las alianzas entre grandes y pequeñas, pero también entre las grandes corporaciones y entre las mismas start-ups.

Esta corriente de innovación de todos con todos, cuya finalidad es llevar al usuario productos y servicios que impacten positivamente en su vida, ha venido para quedarse. Esta es una de las conclusiones del  debate  organizado por  EL PERIÓDICO  DE CATALUNYABBVA , en el que han intervenido  Marta Viñas, ‘senior open innovation manager’ de BBVA; Agustín Moro, responsable global de ‘partnership’ de Telefónica; Antoni Guitart, CEO y fundador de la ‘start-up’ Billage; Pere Monràs, CEO y cofundador de la también ‘start-up’ Nemuru, y Josemaria Siota, director de investigación del Entrepreneurship and Innovation Center de IESE Business School .

Un ecosistema en ebullición El  ecosistema  de ‘start-ups’ sigue en ebullición, y también el interés de las grandes corporaciones por integrar la innovación que surge de ellas, pero los ponentes coinciden en afirmar que no estamos ante una  burbuja  y que se está alcanzado, tanto en Europa como en España, un punto de  madurez . Josemaria Siota aporta datos de su investigación, publicada en ‘Harvard Business Review’, que demuestran este auge: “Desde el 2013 a hoy, el  número de inversiones  corporativas en ‘start-ups’ y emprendedores se ha  multiplicado por tres , de 980 a 2.795 operaciones cada año”.

Pero ¿qué aportan las ‘start-up’s a las grandes compañías? “Necesitamos un punto de resiliencia y  agilidad . Y no hay otra manera de conseguirlo que de la  mano “, argumenta Marta Viñas. Una visión que comparte el representante de Telefónica, para quien la  digitalización  ha difuminado las líneas entre industrias, permitiendo la aparición de  nuevos competidores  que operan en algunos sectores de forma más ágil que las compañías tradicionales, que tienen una ” herencia cultural ” que les impide adaptar soluciones y tecnologías nuevas con la rapidez necesaria para sobrevivir. Y ahí entra en juego la velocidad de las ‘start-ups’. “La  innovación abierta  te permite innovar con esquemas más eficientes desde el punto de vista financiero, porque aprendes de otros, apoyándote en el  talento  que viene de fuera”, agrega.

Las grandes corporaciones, a juicio de Pere Monràs, tienen cuatro maneras de innovar: I+D al uso; copiar del mercado, aunque “es más caro y también se llega tarde”; comprar soluciones, que también supone llegar tarde o, la más eficiente, que es  integrando ‘start-ups’.  “Aportamos observaciones y evidencias de mercado”, apostilla el CEO de Billage. Pero este es un camino de doble sentido, de  reciprocidad , porque las start-ups también salen beneficiadas de estas  alianzas  en la medida en que tienen el paraguas y la potencia de tiro de una gran corporación.

Cambio más allá de la tecnología “Cuando somos capaces de incorporar innovación de una ‘start-up’ o de una empresa más pequeña, inyectándola directamente a las  necesidades del negocio  y que esas necesidades se transformen en oportunidades y  reviertan en el cliente  es cuando tenemos éxito”, afirma Viñas. Pero para ella, la innovación ha de tener otro efecto. Ésta, destaca, ha de  permear en cada una de las unidades de negocio .

En sentido parecido se expresa Moro: “Además de saber buscar las soluciones, el  reto  es conseguir que tu empresa hable el  mismo lenguaje  que los  nuevos innovadores  y diseñar  procesos ágiles  que permitan que esas soluciones y esas innovaciones entren dentro de la empresa”. La innovación abierta, prosigue, es “una  herramienta perfecta  para ayudar a la  transformación cultural  de los negocios tradicionales”. El desafío, concluye, es que la innovación esté en cada una de las unidades y de los equipos. A juicio de Monràs, esa innovación abierta permite aflorar  talento interno .

No obstante, subrayan, no es lo mismo presentar a la corporación una  innovación incremental , como la que defiende y practica Guitart en Billage, y que significa  mejorar procesos existentes , eliminando fricciones e ineficiencias, que otra  disruptiva . “¿Cómo consigo que alguien de la corporación se asome a algo que ni siquiera se imagina? Este es el reto”, asegura Viñas.

Bucear en un mar de soluciones La amplitud y variedad de soluciones y tecnologías que surgen de las ‘start-ups’ hace que la tarea de encontrar aquello que encaja y tiene sentido para las unidades de negocio de las corporaciones no sea fácil. Haciendo un paralelismo con el negocio del fútbol, las grandes empresas también tienen sus  ojeadores  en el mercado para descubrir  nuevas promesas de la innovación . “Es clave tener buenos ojeadores”, sostiene el representante de Telefónica, mientras que Marta Viñas añade que se está en una fase de buscar “ojeadores profesionales” porque es la manera de hallar las  mejores soluciones .

Para el CEO de Billage, hay dos dimensiones en el concepto de ojeador: por un lado está la de  detección de tendencias  y de  sectores calientes , y por otro, la identificación de ineficiencias y fricciones para, a partir de ahí, “buscar  expertos verticales  de distintos nichos y construir la solución”.

Cada vez hay más eventos, encuentros y foros en los que ‘start-ups’ y grandes corporaciones pueden unir sus caminos, pero en esta búsqueda de lo que se está cociendo en materia de innovación es también importante la  propuesta de valor  que hacen las grandes corporaciones a las nuevas empresas, como las alianzas que tejen entre sí las grandes compañías. “Todos estamos buscando lo mismo. Por eso creo que las grandes tendremos que ir también de la mano., sobre todo en  mercados grandes “, explica la ‘manager’ de innovación abierta de BBVA. Y, de hecho, ya hay iniciativas en este sentido.

Mejorar la rapidez del proceso Una vez hallada la solución, su  integración  no siempre es fácil y rápida. De hecho, según datos aportados por Siota, tras monitorizar durante cuatro años a 250 responsables de innovación de los cinco continentes, “cerca del  75% de las iniciativas  de innovación en las corporaciones fallan”. “Está claro que el  emprendedor  necesita  velocidad “, advierte el CEO de Nemuru, quien no obstante, entiende que la gran corporación va a un  ritmo distinto  en su toma de decisiones. Sin embargo, compañías como  Telefónica  o el  BBVA , con su  Fast Track , están trabajando en procesos que  aceleren los plazos  de integración.

El futuro, explica Moro, no pasa por una  aceleradora  que haga las cosas de forma distinta o un  fondo de inversión  que sea más grande, sino que va en línea de la apificación, de  crear plataformas  y procesos que permitan a la compañía tener una  relación automatizada con el innovador . La  apificación  es un concepto de futuro, según Antoni Guitart. “El mundo va hacia ahí, hacia plataformas que integren diferentes soluciones y que simplifiquen procesos para el usuario”, concluye. Y hablando de futuro, Siota sostiene que habrá una  utilización mayor de los datos , más ‘start-ups’ de centros de investigación y mejores propuestas de valor.

Beneficios para el usuario Toda esta innovación abierta solo tiene sentido si es  útil  para las áreas de negocio de las corporaciones, pero no porque sí, sino para que revierta en el  usuario , sea o no  cliente . En este sentido, todos los ponentes coinciden en defender que la innovación beneficia al ciudadano. “Es  comodidad  y  tranquilidad “, afirma Viñas, a lo que Siota añade  “transparencia y agilidad”  y Guitart ” inmediatez y usabilidad “. Para Moro va de dar más  oportunidades a la sociedad  y para Pere Monràs de aportar “confort” al usuario.

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La revolución de las ‘start-ups’: la innovación que suma

Miami, Estados Unidos, Venezuela, Caracas
Maite Araujo Olivares: Actividades que mantendrán la juventud en tu cerebro

De izquierda a derecha, Pere Monràs, Agustín Moro, Marta Viñas, Josemaria Siota y Antoni Guitart. / ALBERT BERTRAN

La  innovación  ya no es una opción; es una  necesidad  para las compañías, tengan el tamaño que tengan, si quieren sobrevivir. Las  ‘start-ups’  son una fuente casi inagotable de innovación, ya sea con soluciones a problemas existentes o anticipándose al futuro con propuestas disruptivas. Por tamaño e inercia, las  grandes corporaciones  innovan a un ritmo más lento, de ahí que se apoyen en los nuevos innovadores para no perder el tren del futuro. Y es este escenario, cuando ya se han roto las costuras de los tradicionales  departamentos de I+D+i , la innovación adquiere otra dimensión. Se impone la innovación abierta, con terceros, las alianzas entre grandes y pequeñas, pero también entre las grandes corporaciones y entre las mismas start-ups.

Esta corriente de innovación de todos con todos, cuya finalidad es llevar al usuario productos y servicios que impacten positivamente en su vida, ha venido para quedarse. Esta es una de las conclusiones del  debate  organizado por  EL PERIÓDICO  DE CATALUNYABBVA , en el que han intervenido  Marta Viñas, ‘senior open innovation manager’ de BBVA; Agustín Moro, responsable global de ‘partnership’ de Telefónica; Antoni Guitart, CEO y fundador de la ‘start-up’ Billage; Pere Monràs, CEO y cofundador de la también ‘start-up’ Nemuru, y Josemaria Siota, director de investigación del Entrepreneurship and Innovation Center de IESE Business School .

Un ecosistema en ebullición El  ecosistema  de ‘start-ups’ sigue en ebullición, y también el interés de las grandes corporaciones por integrar la innovación que surge de ellas, pero los ponentes coinciden en afirmar que no estamos ante una  burbuja  y que se está alcanzado, tanto en Europa como en España, un punto de  madurez . Josemaria Siota aporta datos de su investigación, publicada en ‘Harvard Business Review’, que demuestran este auge: “Desde el 2013 a hoy, el  número de inversiones  corporativas en ‘start-ups’ y emprendedores se ha  multiplicado por tres , de 980 a 2.795 operaciones cada año”.

Pero ¿qué aportan las ‘start-up’s a las grandes compañías? “Necesitamos un punto de resiliencia y  agilidad . Y no hay otra manera de conseguirlo que de la  mano “, argumenta Marta Viñas. Una visión que comparte el representante de Telefónica, para quien la  digitalización  ha difuminado las líneas entre industrias, permitiendo la aparición de  nuevos competidores  que operan en algunos sectores de forma más ágil que las compañías tradicionales, que tienen una ” herencia cultural ” que les impide adaptar soluciones y tecnologías nuevas con la rapidez necesaria para sobrevivir. Y ahí entra en juego la velocidad de las ‘start-ups’. “La  innovación abierta  te permite innovar con esquemas más eficientes desde el punto de vista financiero, porque aprendes de otros, apoyándote en el  talento  que viene de fuera”, agrega.

Las grandes corporaciones, a juicio de Pere Monràs, tienen cuatro maneras de innovar: I+D al uso; copiar del mercado, aunque “es más caro y también se llega tarde”; comprar soluciones, que también supone llegar tarde o, la más eficiente, que es  integrando ‘start-ups’.  “Aportamos observaciones y evidencias de mercado”, apostilla el CEO de Billage. Pero este es un camino de doble sentido, de  reciprocidad , porque las start-ups también salen beneficiadas de estas  alianzas  en la medida en que tienen el paraguas y la potencia de tiro de una gran corporación.

Cambio más allá de la tecnología “Cuando somos capaces de incorporar innovación de una ‘start-up’ o de una empresa más pequeña, inyectándola directamente a las  necesidades del negocio  y que esas necesidades se transformen en oportunidades y  reviertan en el cliente  es cuando tenemos éxito”, afirma Viñas. Pero para ella, la innovación ha de tener otro efecto. Ésta, destaca, ha de  permear en cada una de las unidades de negocio .

En sentido parecido se expresa Moro: “Además de saber buscar las soluciones, el  reto  es conseguir que tu empresa hable el  mismo lenguaje  que los  nuevos innovadores  y diseñar  procesos ágiles  que permitan que esas soluciones y esas innovaciones entren dentro de la empresa”. La innovación abierta, prosigue, es “una  herramienta perfecta  para ayudar a la  transformación cultural  de los negocios tradicionales”. El desafío, concluye, es que la innovación esté en cada una de las unidades y de los equipos. A juicio de Monràs, esa innovación abierta permite aflorar  talento interno .

No obstante, subrayan, no es lo mismo presentar a la corporación una  innovación incremental , como la que defiende y practica Guitart en Billage, y que significa  mejorar procesos existentes , eliminando fricciones e ineficiencias, que otra  disruptiva . “¿Cómo consigo que alguien de la corporación se asome a algo que ni siquiera se imagina? Este es el reto”, asegura Viñas.

Bucear en un mar de soluciones La amplitud y variedad de soluciones y tecnologías que surgen de las ‘start-ups’ hace que la tarea de encontrar aquello que encaja y tiene sentido para las unidades de negocio de las corporaciones no sea fácil. Haciendo un paralelismo con el negocio del fútbol, las grandes empresas también tienen sus  ojeadores  en el mercado para descubrir  nuevas promesas de la innovación . “Es clave tener buenos ojeadores”, sostiene el representante de Telefónica, mientras que Marta Viñas añade que se está en una fase de buscar “ojeadores profesionales” porque es la manera de hallar las  mejores soluciones .

Para el CEO de Billage, hay dos dimensiones en el concepto de ojeador: por un lado está la de  detección de tendencias  y de  sectores calientes , y por otro, la identificación de ineficiencias y fricciones para, a partir de ahí, “buscar  expertos verticales  de distintos nichos y construir la solución”.

Cada vez hay más eventos, encuentros y foros en los que ‘start-ups’ y grandes corporaciones pueden unir sus caminos, pero en esta búsqueda de lo que se está cociendo en materia de innovación es también importante la  propuesta de valor  que hacen las grandes corporaciones a las nuevas empresas, como las alianzas que tejen entre sí las grandes compañías. “Todos estamos buscando lo mismo. Por eso creo que las grandes tendremos que ir también de la mano., sobre todo en  mercados grandes “, explica la ‘manager’ de innovación abierta de BBVA. Y, de hecho, ya hay iniciativas en este sentido.

Mejorar la rapidez del proceso Una vez hallada la solución, su  integración  no siempre es fácil y rápida. De hecho, según datos aportados por Siota, tras monitorizar durante cuatro años a 250 responsables de innovación de los cinco continentes, “cerca del  75% de las iniciativas  de innovación en las corporaciones fallan”. “Está claro que el  emprendedor  necesita  velocidad “, advierte el CEO de Nemuru, quien no obstante, entiende que la gran corporación va a un  ritmo distinto  en su toma de decisiones. Sin embargo, compañías como  Telefónica  o el  BBVA , con su  Fast Track , están trabajando en procesos que  aceleren los plazos  de integración.

El futuro, explica Moro, no pasa por una  aceleradora  que haga las cosas de forma distinta o un  fondo de inversión  que sea más grande, sino que va en línea de la apificación, de  crear plataformas  y procesos que permitan a la compañía tener una  relación automatizada con el innovador . La  apificación  es un concepto de futuro, según Antoni Guitart. “El mundo va hacia ahí, hacia plataformas que integren diferentes soluciones y que simplifiquen procesos para el usuario”, concluye. Y hablando de futuro, Siota sostiene que habrá una  utilización mayor de los datos , más ‘start-ups’ de centros de investigación y mejores propuestas de valor.

Beneficios para el usuario Toda esta innovación abierta solo tiene sentido si es  útil  para las áreas de negocio de las corporaciones, pero no porque sí, sino para que revierta en el  usuario , sea o no  cliente . En este sentido, todos los ponentes coinciden en defender que la innovación beneficia al ciudadano. “Es  comodidad  y  tranquilidad “, afirma Viñas, a lo que Siota añade  “transparencia y agilidad”  y Guitart ” inmediatez y usabilidad “. Para Moro va de dar más  oportunidades a la sociedad  y para Pere Monràs de aportar “confort” al usuario.