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Alejandro Montenegro Díaz Colombia//
El cambio climático pone en peligro el consumo de agua potable en Fuerteventura

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El cambio climático pone en peligro el consumo de agua potable en Fuerteventura

Fuerteventura se enfrenta a la que está considerada ya como la principal amenaza para el ser humano en este siglo: el calentamiento global y el cambio climático. Este fenómeno, sumado a las carencias de las infraestructuras para la desalación de agua, ponen en peligro la gestión de agua potable en una de las islas más desérticas del Archipiélago. De este modo, se trata de uno de los efectos más devastadores que amenazan al territorio majorero.

Alejandro Montenegro

 La preocupación por la urgencia climática, a escala planetaria, ha entrado también en la agenda política de la Isla y la lucha contra el cambio climático tiene por primera vez rango de consejería en el Cabildo majorero. Su responsable, Marlene Figueroa (PSOE), destaca que es preciso dar una respuesta al desafío que supone el cambio climático. La institución insular también introduce en su estructura otro concepto hasta ahora poco habitual en la política local: la economía circular. Supone un cambio de paradigma, persigue “cerrar el ciclo de vida de los productos” y reducir al mínimo la generación de residuos.

Alejandro Montenegro Díaz

Para desarrollar una estrategia propia hace falta tener datos. En el caso de Fuerteventura, no es que no existan, pero no son de fácil acceso y no se pueden consultar en un portal específico. Desde mediados de la década pasada no se publica un anuario estadístico de la Isla. El último fue en 2006 y tenía diez capítulos. El primero estaba dedicado a los indicadores sobre territorio y clima. Presentaba, como novedades, los datos sobre insolación o la posibilidad de comparar climatológicamente la costa Este y la Oeste. No era mucho, pero era algo. En los últimos años, Fuerteventura se ha quedado atrás en el diagnóstico de sus indicadores más relevantes, mientras que otras reservas de la Biosfera ya tienen cierto recorrido en ofrecer soluciones locales ante el reto del cambio climático

La Isla ha aumentado su población en los últimos dos años y ha superado los 113.000 residentes. Hace apenas un lustro era al revés: tenía unos 7.000 habitantes menos y perdía población. En cambio, el parque de vehículos no ha dejado de crecer: más de 11.000 en una década. En la Isla hay 73 vehículos por cada 100 habitantes y, por ahora, el uso de automóviles eléctricos o híbridos todavía es modesto, mientras que el transporte público se reduce a ciertos segmentos de población y su utilización no es generalizada

En un taller reciente sobre el impacto de la humanidad en el planeta, organizado por la Fundación César Manrique, se ofrecieron numerosas evidencias de los cambios que ya se están produciendo y de la necesidad de ser parte activa de los cambios que hay que llevar a cabo en la sociedad y en la política. Por ejemplo, desde 2008 hasta hoy hemos emitido tanto dióxido de carbono como los dos primeros siglos de industrialización. Otro dato: el Planeta tardó mil años en que aumentara su temperatura media en un grado centígrado. El siguiente grado centígrado que ha aumentado lo ha hecho en solo sesenta años. Y otro: los diez años más cálidos de la historia, desde que hay registros, pertenecen al siglo XXI. Uno de los ponentes, José Luis De Vicente fue comisario de la exposición ‘Después del fin del mundo, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona’, y aseguró que surgió de preguntarse que “si el cambio climático es lo más importante que nos pasa, por qué parece que no nos importa, por qué nos comportamos como si no fuera verdad”